Ay, amigos, qué abandonados os tengo. Ya sé que sois pocos, pero fieles, por eso me duele manteneros durante tanto tiempo sin noticias. Por si os sirve de consuelo la razón fundamental ha sido, además de la ausencia de noticias destacables, el hecho de estar dedicando casi todo el tiempo libre que poseo (con “tiempo libre” me refiero a ratos de más de 10 minutos sin interrupciones) para continuar con “Breithz”. De Semana Santa hacia acá se ha ralentizado el avance, pero ahora mismo puedo contaros que el capítulo 15 fue concluido ayer mismo. Si todo va como os relaté hace unos meses, solo faltarían 10 episodios y 1 epílogo para que la novela estuviera concluida. Con pensar en dicho momento los pelos se me ponen como escarpias.

Y, bueno, pues a falta de otras curiosidades más relevantes, y como siempre me ha gustado daros noticia tanto de lo bueno como de lo menos bueno, os cuento un par de detalles acaecidos en las últimas semanas.

Señoras, señores, hace unos días estuve a punto de ofreceros una entrada con un notición del carajo: la editorial Atlantis va a contar al fin con un stand en la Feria del Libro de Madrid, que se celebrará entre finales de Mayo y primero de Junio, como siempre, en el Parque del Retiro. Y sí, lo que os imagináis, nos llamaron a Elba, a Elena y a mí para buscar una fecha en la que poder acudir para firmar ejemplares de “Gales”. Organizándonos entre los coautores estábamos cuando a los pocos días nos llegó otra comunicación en la que se nos decía que desgraciadamente no iba a ser posible la citada firma. Quizá para la próxima oportunidad, si la hay… Chasco al canto, jeje.

Ese fue el primero, pero ha habido otro, no tan gordo aunque también bastante sorpresivo. El día 28 de Abril estuve leyendo en público un relato policíaco que escribí hace tiempo titulado “El Caramelo” en la jornada Tiramisú entre libros (en la entrada anterior os lo exponía, recordad). Mis compis del Oráculo del Fénix lo fueron representando con mímica al tiempo que yo lo iba narrando. Además, para los decorados se contó con unas ilustraciones del extraordinario ilustrador de fantasía Javier Charro, amigo también de la Asociación.

Y diréis: ¿dónde está el problema? Menuda oportunidad. ¿De qué te estás quejando?

Bueno, quejarme, quejarme, de poco. Ya voy estando curado de espanto y sí, fue una oportunidad que aproveché para dar a conocer mi obra, además de pasarlo estupendamente con mis colegas de la FESFE. El problema fue… la audiencia: no pasó de una decena de personas.

Que me esperaba otra cosa, no voy a negároslo; tampoco que sentí una cierta decepción ante el pequeño fracaso. Estas jornadas suelen ir acompañadas de un número de asistentes bastante más numeroso. Supongo que tendría que ver con la mala fecha, con que fuera en horario de mañana, con que mi nombre sea poco menos que desconocido… el caso fue que la cosa estuvo bastante floja.

Eso sí, como os digo, la experiencia fue divertidísima y muy interesante. Para muestra, un botón:

Imagen

Desde aquí quiero dar las gracias a esos compas del Fénix de los que os hablo (los que veis en la foto) y a esas pocas personas que acudieron a vernos y a escucharnos con toda la buena intención del mundo. Para todos ellos, un abrazo enorme de este pseudo-autor deseoso de seguir aprendiendo el difícil arte que nos ocupa.

De todas formas, para que la entrada no termine tan mal, os anunció a modo de primicia que en estos momentos se está gestando la posibilidad de que “Gales” cuente con otra pequeña presentación en Madrid el sábado 26 de Mayo, pero prefiero no daros aún todos los datos hasta que el asunto no esté debidamente organizado.

Taluegorrrrr….

 

About these ads